Qué bonita es la ignorancia. Cuánto me gusta no saber algo. Soy demasiado joven para tener cosas claras. Me gusta, de verdad, ignorar.
Ésto que me pasa es tan bonito como dar un paseo mirando sólo hacia adelante. Sin ni siquiera saber dónde quieres llegar. Cogería el largo de una playa y me daría igual llegar al fin del continente. Sólo lo haría si todo lo que voy viendo es nuevo. Sólo lo haría si el sentimiento de sorpresa y la sonrisa de mi cara no pierden temperatura, cuando convierto un momento de mi vida en fuego.
Ésto que me pasa es como cuando escuchas una canción de piano por primera vez. El sonido del piano son golpes, inesperados, muy suaves al tímpano. Son dedos de la persona que deseas, golpeando suavemente cerca de tu cuello, en la espalda. Creo que todos tenemos una burbuja de sed de ansia por gustar que se abre cuando escuchamos una canción nueva, esperando que se llene de escalofríos.
Ésto que me pasa es como algo que comparo con lo que es, pero que no se lo que es. Ésto que me pasa me gusta tanto como algo que se lo que es, pero que no se lo que es. Ésto que me pasa, yo... no quiero saber lo que es. Yo lo quiero disfrutar.
Yo, no se lo que me pasa...
Reflexión: Yo no quiero saberlo, pero ¿depende de mí?
lunes, 31 de enero de 2011
domingo, 30 de enero de 2011
CUENTO SUCIO
Imagina que estás escribiendo una historia. Tienes la idea, sinopsis, argumento, y comienzas a escribir. Incluso lo haces con buena letra. No en plan borrador.
Al terminar la primera frase, te das cuenta de que tienes la mano manchada de tinta. Y ves que se ha emborronado todo lo que has escrito. Pero te da igual, piensas que esa tinta dejará de manchar tu folio. Que se quitará sola.
Terminas de escribir cuando se va tu inspiración. Pero la tinta aún sigue ahí. La tinta ha teñido de fealdad tus ideas. ¿Y ahora qué? No te va a salir una historia igual, porque eso depende del momento. Y ese momento de inspiración ya se ha pasado. Solo puedes esperar, con las manos limpias, a que salga algo parecido.
La mancha que tiñe la historia que estoy escribiendo me está matando. No es de tinta, es de petróleo. Y soy incapaz de borrarla de mi piel. Ojalá pudiera arrancarmela aunque fuese a mordiscos. Porque esa mancha no me está haciendo sufrir a mí, está haciendo sufrir a una persona que desde hace 23 años me quiere incondicionalmente...
Ojalá hubiese estudiado medicina.

Reflexión: ¿Hasta dónde llegarías por ayudar a una persona?
Al terminar la primera frase, te das cuenta de que tienes la mano manchada de tinta. Y ves que se ha emborronado todo lo que has escrito. Pero te da igual, piensas que esa tinta dejará de manchar tu folio. Que se quitará sola.
Terminas de escribir cuando se va tu inspiración. Pero la tinta aún sigue ahí. La tinta ha teñido de fealdad tus ideas. ¿Y ahora qué? No te va a salir una historia igual, porque eso depende del momento. Y ese momento de inspiración ya se ha pasado. Solo puedes esperar, con las manos limpias, a que salga algo parecido.
La mancha que tiñe la historia que estoy escribiendo me está matando. No es de tinta, es de petróleo. Y soy incapaz de borrarla de mi piel. Ojalá pudiera arrancarmela aunque fuese a mordiscos. Porque esa mancha no me está haciendo sufrir a mí, está haciendo sufrir a una persona que desde hace 23 años me quiere incondicionalmente...
Ojalá hubiese estudiado medicina.

Reflexión: ¿Hasta dónde llegarías por ayudar a una persona?
jueves, 27 de enero de 2011
SEPARACIÓN
Yo, despierto:
A las dos de la mañana suena un tintineo acalorado,
el sonido del deseo de rozar el pensamiento deseado.
El cruce de declaraciones contrapuestas en la mente,
la pelea entre sies y noes, el golpe en la mesa, y un dolor ardiente.
La imaginación conduce hoy un cadillac del 88, color rojo pasión.
Disfruta del camino asfaltado por ese dulce sentimiento de admiración.
Se divierte trazando curvas por el tiempo que gasto esperando...
quizás disfrutaría más de tan ansiado viaje si lo hiciera caminando.
Ésta es la hora, el momento justo de la separación.
Mi yo despierto lo resume todo con una canción,
mientras que el maldito y envidiado yo soñador salta de alegría.
Llega su momento, él disfrutará de ésto el resto del día.
Yo, soñando:
Dulce algarabía de lágrimas en la mano de un perdón,
arrebato de sin control, sentimiento de culpa en un ladrón.
Golpe a las puertas del desierto obsesionado en una palma,
grito a pleno pulmón y sólo para mí: ya no soy dueño de la razón,
tienes la culpa del exilio de mis leyes, dictadura del corazón,
te has adueñado de mi fé y de mis deseos... te has adueñado de mi alma.
A las dos de la mañana suena un tintineo acalorado,
el sonido del deseo de rozar el pensamiento deseado.
El cruce de declaraciones contrapuestas en la mente,
la pelea entre sies y noes, el golpe en la mesa, y un dolor ardiente.
La imaginación conduce hoy un cadillac del 88, color rojo pasión.
Disfruta del camino asfaltado por ese dulce sentimiento de admiración.
Se divierte trazando curvas por el tiempo que gasto esperando...
quizás disfrutaría más de tan ansiado viaje si lo hiciera caminando.
Ésta es la hora, el momento justo de la separación.
Mi yo despierto lo resume todo con una canción,
mientras que el maldito y envidiado yo soñador salta de alegría.
Llega su momento, él disfrutará de ésto el resto del día.
Yo, soñando:
Dulce algarabía de lágrimas en la mano de un perdón,
arrebato de sin control, sentimiento de culpa en un ladrón.
Golpe a las puertas del desierto obsesionado en una palma,
grito a pleno pulmón y sólo para mí: ya no soy dueño de la razón,
tienes la culpa del exilio de mis leyes, dictadura del corazón,
te has adueñado de mi fé y de mis deseos... te has adueñado de mi alma.
DULCE DE NOCHE
¿Y cuando vas por la carretera mientras anochece?
Me recuerda al degradado perfil de un rayo de luz,
de la luz que juega al escondite conmigo, mientras amanece.
Vengo de visitar mi pasado, mi futuro y mi presente.
De la isla donde mi familia me ayuda, de donde me grita "ánimo",
vengo disfrutando del desfallecimiento del dia veinte.
No se si he hecho huelga para verlos, o soy un esquirol.
Si he ido a saciar mi sed de agua de mi sangre,
o si he cabalgado con esa excusa por disfrutar otra puesta de sol.
Yo lo único que se es que tengo hambre de estrellas.
No me gusta el rugir del agujero en el estómago de mis deseos,
yo quiero llenar eso con viajes, con silencios, con abrazos, con miradas al cielo... cosas bellas.
Me recuerda al degradado perfil de un rayo de luz,
de la luz que juega al escondite conmigo, mientras amanece.
Vengo de visitar mi pasado, mi futuro y mi presente.
De la isla donde mi familia me ayuda, de donde me grita "ánimo",
vengo disfrutando del desfallecimiento del dia veinte.
No se si he hecho huelga para verlos, o soy un esquirol.
Si he ido a saciar mi sed de agua de mi sangre,
o si he cabalgado con esa excusa por disfrutar otra puesta de sol.
Yo lo único que se es que tengo hambre de estrellas.
No me gusta el rugir del agujero en el estómago de mis deseos,
yo quiero llenar eso con viajes, con silencios, con abrazos, con miradas al cielo... cosas bellas.
sábado, 22 de enero de 2011
ESTADOS DE ÁNIMO
Estoy feliz. No soy feliz. Me explico.
Primavera y Otoño. Las estaciones intermedias. Imaginemos lo que da vida y lo que la quita a estas estaciones. Las flores. Éstas están bonitas en primavera, y se marchitan en otoño. Cuando es mayo, florecen, y se ponen de colores brillantes. Dan colores al campo, e invitan a salir a disfrutar.
Otoño, se distingue por marchitar las flores. Por quitarles el color. Por hacerlas parecer feas. Por desanimar una salida al campo. Por anunciar algo que nos gusta poco, como es el frio. Cambia el estado de las flores. Las flores son flores, y depende del tiempo, están de una forma o de otra.
Vamos a complicar la cosa. Metaforicemos con mis ojos. Mis ojos no dependen de como sean, del color que tengan, o lo sanos que estén. Dependen de lo que ven. Mi ojos están dia a dia deseando, de verdad, deseando, ver estrellas. Yo miro al cielo incluso con la luz del sol, esperando ver estrellas. Mis ojos desean algo.
Cuando consiguen su propósito, mis ojos están contentos. Mis ojos se ponen alegres. Cuando miro la luna, mi cuerpo, gracias a ellos, se convierte. Los escalofrios, sentimientos o sensaciones que recorren mi cuerpo no serian los mismos si fuera un ciego. Mis ojos son la flor que depende del cielo. En la noche es Primavera, y en el dia es Otoño.
En realidad como mejor lo entiendo es pensando que yo entero soy una boca, que estoy feliz cuando te ve... y lo demuestra sonriendo. En resumen, cuando sonrio por tu culpa, estoy feliz.
Reflexión: ¿Debo buscar mi estado de felicidad? O realmente no me doy cuenta de cuando lo estoy...
Primavera y Otoño. Las estaciones intermedias. Imaginemos lo que da vida y lo que la quita a estas estaciones. Las flores. Éstas están bonitas en primavera, y se marchitan en otoño. Cuando es mayo, florecen, y se ponen de colores brillantes. Dan colores al campo, e invitan a salir a disfrutar.
Otoño, se distingue por marchitar las flores. Por quitarles el color. Por hacerlas parecer feas. Por desanimar una salida al campo. Por anunciar algo que nos gusta poco, como es el frio. Cambia el estado de las flores. Las flores son flores, y depende del tiempo, están de una forma o de otra.
Vamos a complicar la cosa. Metaforicemos con mis ojos. Mis ojos no dependen de como sean, del color que tengan, o lo sanos que estén. Dependen de lo que ven. Mi ojos están dia a dia deseando, de verdad, deseando, ver estrellas. Yo miro al cielo incluso con la luz del sol, esperando ver estrellas. Mis ojos desean algo.
Cuando consiguen su propósito, mis ojos están contentos. Mis ojos se ponen alegres. Cuando miro la luna, mi cuerpo, gracias a ellos, se convierte. Los escalofrios, sentimientos o sensaciones que recorren mi cuerpo no serian los mismos si fuera un ciego. Mis ojos son la flor que depende del cielo. En la noche es Primavera, y en el dia es Otoño.
En realidad como mejor lo entiendo es pensando que yo entero soy una boca, que estoy feliz cuando te ve... y lo demuestra sonriendo. En resumen, cuando sonrio por tu culpa, estoy feliz.
Reflexión: ¿Debo buscar mi estado de felicidad? O realmente no me doy cuenta de cuando lo estoy...
lunes, 17 de enero de 2011
SUEÑOS
Soñar es hacer realidad tus sueños. Redundante.
Sueño con dormir. Si se hace realidad, sueño con no despertar. Si me despierto sueño con soñar. Si sueño, que no me despierto, amo la realidad.
Sueño con no despertar si duermo, mientras sueño lo que me encanta soñar. Despierto y busco el sueño que sueño no dejar escapar. Escapo de los sueños que no sueño con soñar. Y cuando me despierto, busco ese sueño de verdad.
Sueño que vivo durmiendo. Duermo soñando que lo que sueño, lo vivo despierto. Duermo soñando. Sueño despierto. Duermo despertando ese sueño.
Sueño que controlo. Durmiendo, no controlo. Despierto sueño con no controlar. Controlo para soñar. Sueño para dejarme llevar.
Sueño con soñar que lo que sueño es verdad. Sueño lo que no es verdad. Y si es verdad, sueño con volver atrás. Porque sueño con soñar.
Te sueño.
Reflexión: Si soñar es escapar de la realidad, ¿por qué lo que soñamos, queremos que exista de verdad? Yo creo que... me encanta soñar.
Sueño con dormir. Si se hace realidad, sueño con no despertar. Si me despierto sueño con soñar. Si sueño, que no me despierto, amo la realidad.
Sueño con no despertar si duermo, mientras sueño lo que me encanta soñar. Despierto y busco el sueño que sueño no dejar escapar. Escapo de los sueños que no sueño con soñar. Y cuando me despierto, busco ese sueño de verdad.
Sueño que vivo durmiendo. Duermo soñando que lo que sueño, lo vivo despierto. Duermo soñando. Sueño despierto. Duermo despertando ese sueño.
Sueño que controlo. Durmiendo, no controlo. Despierto sueño con no controlar. Controlo para soñar. Sueño para dejarme llevar.
Sueño con soñar que lo que sueño es verdad. Sueño lo que no es verdad. Y si es verdad, sueño con volver atrás. Porque sueño con soñar.
Te sueño.
Reflexión: Si soñar es escapar de la realidad, ¿por qué lo que soñamos, queremos que exista de verdad? Yo creo que... me encanta soñar.
lunes, 10 de enero de 2011
SE LLAMA MADRID
Cuando a los que nos gusta viajar, llega el día antes de una visita a cualquier sitio, empieza a recorrernos por el cuerpo "la cosilla" esa de irnos...
¿Que será la cosilla? Pues todo el mundo diría que son nervios. A mi me da igual el mundo, y cualquier opinión que se quiera convertir en verdad. Voy a pensar en lo siguiente, aunque venga alguien a decirme que es mentira. Porque aunque sea diferente, es mía. Es la cosa que siento yo.
La cosilla es un cúmulo de circunstancias que tu llevas tiempo imaginando. Puede ser que vas a un sitio que te gusta mucho, que vas con tus amigos, que vas a ver a unos amigos, que vas a ver a familia, que vas a ver a una chica, que vas a reencontrarte con ella... cualquier cosa que no tienes día a día, y que quieres que pase con la excusa de ese viaje.
La cosa que nos recorre el cuerpo es la sensación de que dentro de unas cuantas horas, nuestra rutina va a cambiar por completo. Es bonito que pensando nos transportemos a un futuro que está cerca. Nos ponemos a imaginar que estamos en ese sitio. Es increíble que un viaje nos haga felices. Que poder tan grande tiene la imaginación. Que poder tan grande tiene la ciudad sobre mí.
Y cuando estamos allí, se nos pasa el tiempo rapidísimo. Esto significa que ni siquiera nos paramos a pensar en lo que nos está pasando. Que grande sería que vivíesemos todos los días así. Me encantaría salir todos los días de mi casa desconociendo las calles. Aprender cada día lo que me gusta de ella.
También es interesante pensar a qué sitio vamos a llegar. Una ciudad grande, o una playa/montaña. El lugar nos motiva especialmente. Yo creo que cuando vamos por ahí, nos hacemos momentáneamente dueños de esa parcela del mundo. Es como pensar que al ser tu primera vez allí, nadie ha visto lo que hay como lo estás viendo tú. Que tu perspectiva es la primera, o quizás la mejor. Que como la ves tú no la ve nadie. Pero que bonito es pensarlo.
El momento en que sabes que te has enamorado de esa tierra que pisas por primera vez no lo controlas tú. Sólo controlas el momento en que dices, el momento en que eres capaz de transformar en sonido el placer que sientes al pensar en ese lugar. La locura que se adueña de tu interior lucha a muerte contra tu miedo a entregarte a ella.
Ella se llama Madrid.
¿Que será la cosilla? Pues todo el mundo diría que son nervios. A mi me da igual el mundo, y cualquier opinión que se quiera convertir en verdad. Voy a pensar en lo siguiente, aunque venga alguien a decirme que es mentira. Porque aunque sea diferente, es mía. Es la cosa que siento yo.
La cosilla es un cúmulo de circunstancias que tu llevas tiempo imaginando. Puede ser que vas a un sitio que te gusta mucho, que vas con tus amigos, que vas a ver a unos amigos, que vas a ver a familia, que vas a ver a una chica, que vas a reencontrarte con ella... cualquier cosa que no tienes día a día, y que quieres que pase con la excusa de ese viaje.
La cosa que nos recorre el cuerpo es la sensación de que dentro de unas cuantas horas, nuestra rutina va a cambiar por completo. Es bonito que pensando nos transportemos a un futuro que está cerca. Nos ponemos a imaginar que estamos en ese sitio. Es increíble que un viaje nos haga felices. Que poder tan grande tiene la imaginación. Que poder tan grande tiene la ciudad sobre mí.
Y cuando estamos allí, se nos pasa el tiempo rapidísimo. Esto significa que ni siquiera nos paramos a pensar en lo que nos está pasando. Que grande sería que vivíesemos todos los días así. Me encantaría salir todos los días de mi casa desconociendo las calles. Aprender cada día lo que me gusta de ella.
También es interesante pensar a qué sitio vamos a llegar. Una ciudad grande, o una playa/montaña. El lugar nos motiva especialmente. Yo creo que cuando vamos por ahí, nos hacemos momentáneamente dueños de esa parcela del mundo. Es como pensar que al ser tu primera vez allí, nadie ha visto lo que hay como lo estás viendo tú. Que tu perspectiva es la primera, o quizás la mejor. Que como la ves tú no la ve nadie. Pero que bonito es pensarlo.
El momento en que sabes que te has enamorado de esa tierra que pisas por primera vez no lo controlas tú. Sólo controlas el momento en que dices, el momento en que eres capaz de transformar en sonido el placer que sientes al pensar en ese lugar. La locura que se adueña de tu interior lucha a muerte contra tu miedo a entregarte a ella.
Ella se llama Madrid.
SABINA
"Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,
al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.
Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes,
dando clases en una academia de cantos de cisne,
Heredé una botella de ron de un clochar moribundo,
yo queria escribir la canción mas bonita del mundo."
sábado, 8 de enero de 2011
REGALO
Muy muy inesperado, me ha llegao el mejor regalo de reyes.
Las navidades constan de diferentes puntos, y cada punto visto de una manera según la persona. Como estoy desganao y no tengo ganas de poner puntos de vista, pasaré directamente a mi punto de vista.
Yo veo las navidades de la siguiente forma: una fiesta religiosa que me parece absurda, pero uso para aprovechar todo lo que pueda a mis familiares juntos. Pocas veces llenas una mesa para una cena con toda la gente que quieres. Cuando digo quieres, hablo de sentimientos involuntarios producidos por la exigencia de las palabras "hermano, tio, abuelo...".
En mis navidades hay 3 partes: Noche Buena, Noche Vieja y... Reyes. Pero no voy a describirlo así. No me apetece.
Voy a metaforizarlo. O a intentarlo. Supongamos un Invierno, un Verano, y un Otoño. El invierno, se caracteriza por el frio. Cuando sientes frio, necesitas abrigo. Algo que te dé calor. Por ejemplo una manta. El verano se caracteriza por el calor, que se aborrece tan fácil, y del que necesitas despejarte... con aire fresco. Y el Otoño es lo que hay en medio de los dos, que nunca sabes como definir. Es una mezcla de los 2.
Éste invierno ha sido triste, porque siempre he ansiado un invierno sin echar de menos mantas. Un invierno completo. Pero bueno, que vas a hacer cuando las mantas se gastan y necesitan ser lavadas o cambiadas, o simplemente dejar de ser usadas. Un invierno pasando frio es una fuente de saber, de la que aprendes a combatir penurias. Una nochebuena sin toda tu familia te enseña a echar de menos.
El verano fue como la última vez. Decidí dedicarselo a la gente con al que más pase tiempo en 2010. Mis amigos. Éste fue cálido y aburrido, pero en la navidad se constituyó por una grácil tarde y una noche graciosa. Este verano fue divertido, aunque no diferente. Me gustó.
Y la parte menos importante, pero que en 2011 se ha convertido en increíble. El otoño. Siempre obviado, y pisoteado. Siempre tratado como un mero puente entre las estaciones importantes. Como un mero trámite. Éste Otoño ha sido INCREÍBLE. Ha sido como una canción nueva que nunca había escuchado. Como un trabajo inesperado. Como el aprobado de una asignatura que no había estudiado. Como una herida que sola se ha curado. Como un truco de cartas que descubres sin haberte dado cuenta. Como una tarde que de lluvia pasa a soleado. Como una noche de estrellas que no habías esperado. Como una sarta de chistes en mitad de una triste tarde de Sábado. Como dar un abrazo a un ser querido sin manos. Como nadar en un lago olvidado. Como escribir un párrafo en la roca de un acantilado. Como convencer a alguien de que lo azul es blanco. Como inventar un idioma que nadie jamás sabrá interpretar. Como levantar la mano saludando a una estrella que jamás te va a responder. Como una hermana que soñabas con conocer.
Reflexión: ¿Merece la pena soñar imposibles?
Las navidades constan de diferentes puntos, y cada punto visto de una manera según la persona. Como estoy desganao y no tengo ganas de poner puntos de vista, pasaré directamente a mi punto de vista.
Yo veo las navidades de la siguiente forma: una fiesta religiosa que me parece absurda, pero uso para aprovechar todo lo que pueda a mis familiares juntos. Pocas veces llenas una mesa para una cena con toda la gente que quieres. Cuando digo quieres, hablo de sentimientos involuntarios producidos por la exigencia de las palabras "hermano, tio, abuelo...".
En mis navidades hay 3 partes: Noche Buena, Noche Vieja y... Reyes. Pero no voy a describirlo así. No me apetece.
Voy a metaforizarlo. O a intentarlo. Supongamos un Invierno, un Verano, y un Otoño. El invierno, se caracteriza por el frio. Cuando sientes frio, necesitas abrigo. Algo que te dé calor. Por ejemplo una manta. El verano se caracteriza por el calor, que se aborrece tan fácil, y del que necesitas despejarte... con aire fresco. Y el Otoño es lo que hay en medio de los dos, que nunca sabes como definir. Es una mezcla de los 2.
Éste invierno ha sido triste, porque siempre he ansiado un invierno sin echar de menos mantas. Un invierno completo. Pero bueno, que vas a hacer cuando las mantas se gastan y necesitan ser lavadas o cambiadas, o simplemente dejar de ser usadas. Un invierno pasando frio es una fuente de saber, de la que aprendes a combatir penurias. Una nochebuena sin toda tu familia te enseña a echar de menos.
El verano fue como la última vez. Decidí dedicarselo a la gente con al que más pase tiempo en 2010. Mis amigos. Éste fue cálido y aburrido, pero en la navidad se constituyó por una grácil tarde y una noche graciosa. Este verano fue divertido, aunque no diferente. Me gustó.
Y la parte menos importante, pero que en 2011 se ha convertido en increíble. El otoño. Siempre obviado, y pisoteado. Siempre tratado como un mero puente entre las estaciones importantes. Como un mero trámite. Éste Otoño ha sido INCREÍBLE. Ha sido como una canción nueva que nunca había escuchado. Como un trabajo inesperado. Como el aprobado de una asignatura que no había estudiado. Como una herida que sola se ha curado. Como un truco de cartas que descubres sin haberte dado cuenta. Como una tarde que de lluvia pasa a soleado. Como una noche de estrellas que no habías esperado. Como una sarta de chistes en mitad de una triste tarde de Sábado. Como dar un abrazo a un ser querido sin manos. Como nadar en un lago olvidado. Como escribir un párrafo en la roca de un acantilado. Como convencer a alguien de que lo azul es blanco. Como inventar un idioma que nadie jamás sabrá interpretar. Como levantar la mano saludando a una estrella que jamás te va a responder. Como una hermana que soñabas con conocer.
Reflexión: ¿Merece la pena soñar imposibles?
viernes, 7 de enero de 2011
INSPIRACIÓN
"Brote de creatividad del subconsciente"
¿Cómo, cuándo y por qué nos inspiramos con algo? Supongo que al venir del subconsciente, no podemos adivinarlo. Pero siempre recordamos la última vez que nos pasó y, creemos que así nos podría volver a pasar.
Hay quien con música, y hay quien con películas, o tal vez con libros... o mirando por una ventana. Y hay quien no se inspira con nada. Pero, ésto significa algo.
Veámoslo de la siguiente manera. Tiramos una moneda al aire, y por física, tiene que caer con una cara o con la otra. Apostamos a que cae con la cara, e imaginemos que cae cruz. En realidad no piensas en por qué ha caido cruz, si no, en por qué no ha caido de cara... Ésto significa, que nos empeñamos en ver las cosas de una manera aunque nos cueste trabajo, sabiendo que hay otra forma de verlo.
Ahora volquemos sobre esta plantilla el ejemplo de la inspiración. Todos creemos que podemos sacarla, que haciendo una cosa u otra la llamamos, y el subconsciente no se puede alterar. Hay que dejarlo ser. En todo caso, mirémoslo desde la otra cara.
El subconsciente funciona dando empujones. Es un niño encerrado en una jaula, que desea como nadie expresarse. Solo debemos estar atentos a la retaguardia, y esperar a que llegue un empujón para agarrarlo por el brazo y sacarlo a la luz, aprovechándonos lo máximo posible...
Todos tenemos un niño que, como dice mi amiga, no dejamos que se exprese por verguenza o temor a que nos llamen locos. Ojalá mi locura no se muera nunca.
Reflexión: En nuestra cabeza hay un camino que arde al estar siempre pisado por las mismas ideas. ¿No es mágico que haya viento fresco de vez en cuando?
¿Cómo, cuándo y por qué nos inspiramos con algo? Supongo que al venir del subconsciente, no podemos adivinarlo. Pero siempre recordamos la última vez que nos pasó y, creemos que así nos podría volver a pasar.
Hay quien con música, y hay quien con películas, o tal vez con libros... o mirando por una ventana. Y hay quien no se inspira con nada. Pero, ésto significa algo.
Veámoslo de la siguiente manera. Tiramos una moneda al aire, y por física, tiene que caer con una cara o con la otra. Apostamos a que cae con la cara, e imaginemos que cae cruz. En realidad no piensas en por qué ha caido cruz, si no, en por qué no ha caido de cara... Ésto significa, que nos empeñamos en ver las cosas de una manera aunque nos cueste trabajo, sabiendo que hay otra forma de verlo.
Ahora volquemos sobre esta plantilla el ejemplo de la inspiración. Todos creemos que podemos sacarla, que haciendo una cosa u otra la llamamos, y el subconsciente no se puede alterar. Hay que dejarlo ser. En todo caso, mirémoslo desde la otra cara.
El subconsciente funciona dando empujones. Es un niño encerrado en una jaula, que desea como nadie expresarse. Solo debemos estar atentos a la retaguardia, y esperar a que llegue un empujón para agarrarlo por el brazo y sacarlo a la luz, aprovechándonos lo máximo posible...
Todos tenemos un niño que, como dice mi amiga, no dejamos que se exprese por verguenza o temor a que nos llamen locos. Ojalá mi locura no se muera nunca.
Reflexión: En nuestra cabeza hay un camino que arde al estar siempre pisado por las mismas ideas. ¿No es mágico que haya viento fresco de vez en cuando?
VUELVO
Interesante. Hoy, probando contraseñas, he dado con la acertada. ¿Será coincidencia o mi subconsciente me ha estado traicionando? Bah...
El caso es que volveré a vomitar aquí mi verborrea incontenible. Graciaaas.
El caso es que volveré a vomitar aquí mi verborrea incontenible. Graciaaas.
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