domingo, 3 de julio de 2011

EJERCICIO DE CONCIENCIA

Hoy es otro de esos días en los que mi teclado servirá para escribir un texto digno de columna en diario nacional, o prólogo de un libro de autoayuda, pero que nunca llegará a nada.

La conciencia es la certeza de saber sobre uno mismo. Tener conocimiento desde dentro y desde afuera, de uno mismo. Dicho de otra manera: de lo que uno siente, y de lo que hace sentir. Y es en "lo que hace sentir" lo que me ha dado en duro esta vez.

Cuando pienso en mi, y pese a que este blog esté repleto de opiniones mías sobre individualidad y egoísmo, debo y ademas estoy obligado a pensar en quien ha cuidado de mi para llegar a donde estoy. Es decir, cuando pienso en mi, le debo agradecimientos a quien se curró que yo sea así.

Mi familia es una familia normal. Pese a lo que pocos conocen, sigue habiendo una figura materna, otra paterna, y un hermano. Estoy describiendo las circunstancias que me han llevado a ser Daniel A. Garcia. Y odio llamarlos "circunstancias".

Pero el ejercicio de conciencia no viene para ayudarme a saber quién soy, si no el cómo soy. Cómo soy con la parte de mi que no soy yo: mi familia. Y es verdad que estoy realmente avergonzado de cómo me olvido de esta parte tan importante.

De esta manera, os sitúo mi pirámide de necesidades/circunstancias: y por supuesto lo hago comparando a mi familia con mis amigos (o incluso con gente que no es mi familia, ya sean amigos o no). Evidentemente, y como ya dije en otro texto, una persona y mi actitud con ella, es un espejo que me refleja. Y mi reflejo con mis amigos es evidente: buen rollo, pocas peleas, aceptar a la gente como es, dar, esperar recibir, en fin... una serie de actitudes y aptitudes que me hacen sentir como una persona socialmente normal.

En mi familia no me considero una persona socialmente normal. Hay buen rollo, sí, pero por la confianza de llevar 23 años con la misma gente. Y no le doy importancia al por qué el buen rollo entre amistades y familia es diferente. Ésto es: con la gente de fuera, consigo el buen rollo conociéndome con ellos, y conociéndolos a ellos. Con mi familia, por la confianza de llevar tanto tiempo, no me paro a ver cómo soy y como soy con ellos. En definitiva, como son realmente ellos conmigo.

Y ésto es una deuda que tendré por siempre, y que haga lo que haga jamás será saldada. El mundo está destinado a llevar un orden vital en el que los hijos no pueden hacer de padres con sus padres. En fin, y resumiendo, a mi familia le debo la vida. Y necesito replantearme lo cabronazo que soy con ellos, cada minuto, porque ellos me han dado la vida, y yo no se lo agradezco lo suficiente.




viernes, 1 de julio de 2011

ALKSJDKJFDSNV

Hoy es otro de los días en los que voy a improvisar, por lo tanto no tengo ni idea de cual va a ser el título. Lo único que se es que voy a hablar de lo carnal. De lo físico, de lo relacionado con las sensaciones. De lo que me gusta, vaya...

Resulta que debería, como buen físico nuclear, o literato con premio nobel a la espalda, hacer una teoría que identificase lo que siento con la realidad. Pero nooo me da la gana. Mi forma de ver las cosas no es necesariamente la misma de los demás, por lo tanto, voy a escribir sin sentido, LO QUE ME DE LA GANA.

Habiendo puesto en claro los objetos directos necesarios para desarrollar la verborreica sinonimia que voy a expulsar, me dispongo a ello:

Hoy más que nunca soy consciente de la mezcla de situaciones. Hoy más que nunca soy consciente de que el mundo no es para nada simple (el mundo, ojo, no nosotros). Para que yo me entere de lo que pasa, hacen falta mil cosas. Y eso si yo me quiero dar cuenta. Míralo desde el punto de vista de un espectador en la butaca de un teatro, con la naturaleza del mundo y sus circunstancias como narrador de una novela, y cada cual como protagonista.

Vaaaamos al meollo. Hoy es uno de esos días en los que presto algo mas de atención a lo que se preocupa por mi. Desde el viento que mueve el vello de mi piel hasta la última onda mecánica que bambolea mi tímpano ( el que me funciona).

Hoy estoy Punsetsiense. Y hay una contracircunstancia que se mezcla con la que estoy definiendo. El tiempo. ¿Será que lo que me pasa ahora, me pasa porque me tiene que pasar? ¿Será que me está pasando siempre? ¿Será que nunca pasa y me lo invento? El caso es que a preguntas necias, oídos sordos. Así que voy a dedicarme a disfrutar de las sensaciones, y mañana me voy a la playa. Envidiadme, que la envidia no es mala. Un beso..

jueves, 2 de junio de 2011

ESPAVILA

¿Como podría yo describir el cambio que está dando mi vida? Escribiéndolo.

Quizás esté en la pista 5, que se llama Smile, del álbum "Porque si". Incluso al final de la canción, en el último estribillo en inglés de una letra que no quiero entender. Tampoco me apetece ver si está cuesta arriba, o está cuesta abajo. Solo quiero saber si de verdad es el final de una canción, o incluso del álbum.

El caso es que llega un verano para imaginar, y para crear. Tengo justo lo que necesito para hacerlo. Y como es debido, me tiraré al acantilado obligando a la gravedad a ser el empujón que todo dios necesita para hacer algo.

Mmm... cada vez estoy más convencido de que pronto daré el campanazo, y mi música empezará a ser muuuy buena. Y quién sabe, quizás guste. Mientras tanto seguiré curtiéndome de ejemplos vivos de vida (valga la redundancia) como el señor que despide a sus empleados para que sean más felices, el señor que derramó una soda en su descapotable para no hacer sentir culpables a sus sobrinos si le causaban desperfectos, y del señor que canalizó mis ideas románticas en palabras.

PD: ¿A quién más le apetece darse cuenta de que la vida es cambio?


lunes, 14 de marzo de 2011

ESCAPÓ

La historia empezaba con el sonido de un viaje por el mar. Se subió a un barco que le llevaba a un sitio tan desconocido como deseado. La sensación de dejar atrás su tierra y su vida anterior era su nueva tierra y su nueva vida. Era la base donde se estaban formando sus nuevos sueños.

Se fue a la proa del barco a sentirse el rey del mundo por unos segundos, pero antes de llegar se dio cuenta de que si andaba mas despacio alargaría esa sensación. Miró pues por ese tiempo con mas respeto. Decidió dar vida a la espera de llegar a sentirse especial. Y ese tiempo le dio las gracias con una brisa que acarició su rostro como los dedos mas suaves que existan.

Ya no importaba nada más. Ahora solo había una necesidad. Disfrutarlo. Era extraño y sorprendente. Era una necesidad autosatisfecha. Se encontraba en un momento de regocijo que jamás pensó tener la suerte de vivir. Estaba realmente entregado al carpe diem de su nueva vida.

Si alguien hubiera podido escribir esa historia mejor que yo, se hubiera convertido en la mejor historia jamás contada. Si alguien hubiera podido poner música a esa historia, hubiera sido la mejor banda sonora. Si alguien hubiera vivido mi sueño...


No encuentro el día en que escapar de lo que me rodea.

jueves, 24 de febrero de 2011

CAMINANDO II

Caminaba con la vista perdida dentro del desenfoque del plano general que tenía por frente. Boquiabierto y quizás algo enbobado, disfrutando del paseo. Sabía que tenía que ir a algún lado, pero no tenía prisa en recordar a dónde.

Hay veces que no somos nosotros los que caminamos. Ni siquiera estamos caminando, pese a que movamos las piernas al ritmo y avancemos. Supongo que la falta de vocabulario, o quizás el poco acierto de encerrar en palabras el significado de sensaciones nos obliga a ponerle el nombre de "caminar" al gesto de dejar de estar sentado, como si solo fuese dejar de estar sentado, o de pie, o simplemente parado.

Cuando caminamos, hacemos muchas cosas a la vez, y quizás la sensación de movimiento nos cautive. Es decir, hay dos formas de ver la vida: parados, y en movimiento. Supongo que para todos es difícil diferenciar cuando estamos parados, y cuando estamos en movimiento...

Pero, dentro de la sensación de movimiento se cuecen muchísimas cosas. Es como una gran olla. Cuando estamos parados, el agua esta fria, y los ingredientes no se hacen. En cambio, cuando caminamos le damos un toque diferente a los pensamientos. Cuando yo camino, y me encuentro algo o alguien de frente, que me resulta interesante, lo veo de frente, lo sigo con la mirada, y si hace falta me giro cuando lo sobrepaso para verlo desde la última perspectiva.

Caminaba sin saber a dónde iba, hasta que de repente se paró. Reconoció un olor que no le era familiar y entendió que no iba a por el camino correcto. A pesar de ello, siguió adelante y cambió de canción en su ipod. Quizás no iba por el camino correcto, pero su paseo no consistía en llegar a ningún lado.

Reflexión: ¿Cuántas veces hemos desperdiciado tiempo estando parados en la calle del pensamiento? Yo, a dia de hoy, no hago mas que disfrutarla de arriba para abajo.

sábado, 19 de febrero de 2011

CAMINANDO

Suave alud de arena sobre los dedos de mis pies, mientras caminaba por la playa, de noche. Me acompañaba una sinergia compuesta por el canto de mil gotas de agua cuando chocan contra la orilla, y la melodia de un tal Raul Midon. Intradiegéticamente solo sonaba el eco de la repetición de las olas al ritmo de la canción.

Caminaba como si no hubiese ni arena ni mar, ni viento ni frio. Como si no sintiese la diferencia de temperatura en ninguna de mis partes del cuerpo. Caminaba totalmente fundido con mi deseo de pisar una playa. Sensible solo a lo que realmente deseaba sentir. Lo que yo llamo verdaderamente sentirse feliz.

Caminé quizás diez mil kilómetros, y cuando se acabó el camino, regresé. En ningún momento pensaba en terminar aquella absurda aventura. Caminar una y otra vez por el mismo camino era siempre nuevo. Cada metro era recorrido por una nueva sensación, por un nuevo pensamiento, y quizás eso le daba la chispa suficiente para que 2 metros de arena de una playa fueran diferentes.

Era la diferencia de parecidos, era la semejanza de significados diferentes. Como un dulce saboreado por la parte de mi lengua dedicada a lo salado. Como una poesia sin rimas pero con un gran significado. Como una declaración al aire, de un viento enamorado.

Mi paseo por la playa fue amor platónico de una mente dedicada a amar lo imposible, ligado a la personificación de cualquier cosa. O quizás dedicada a amar a personas que no son humanas, si no que son cosas increibles como una sensación de deseo de playa, una mirada a la luna o una estrella.

lunes, 31 de enero de 2011

NO LO SE

Qué bonita es la ignorancia. Cuánto me gusta no saber algo. Soy demasiado joven para tener cosas claras. Me gusta, de verdad, ignorar.

Ésto que me pasa es tan bonito como dar un paseo mirando sólo hacia adelante. Sin ni siquiera saber dónde quieres llegar. Cogería el largo de una playa y me daría igual llegar al fin del continente. Sólo lo haría si todo lo que voy viendo es nuevo. Sólo lo haría si el sentimiento de sorpresa y la sonrisa de mi cara no pierden temperatura, cuando convierto un momento de mi vida en fuego.

Ésto que me pasa es como cuando escuchas una canción de piano por primera vez. El sonido del piano son golpes, inesperados, muy suaves al tímpano. Son dedos de la persona que deseas, golpeando suavemente cerca de tu cuello, en la espalda. Creo que todos tenemos una burbuja de sed de ansia por gustar que se abre cuando escuchamos una canción nueva, esperando que se llene de escalofríos.

Ésto que me pasa es como algo que comparo con lo que es, pero que no se lo que es. Ésto que me pasa me gusta tanto como algo que se lo que es, pero que no se lo que es. Ésto que me pasa, yo... no quiero saber lo que es. Yo lo quiero disfrutar.

Yo, no se lo que me pasa...

Reflexión: Yo no quiero saberlo, pero ¿depende de mí?

domingo, 30 de enero de 2011

CUENTO SUCIO

Imagina que estás escribiendo una historia. Tienes la idea, sinopsis, argumento, y comienzas a escribir. Incluso lo haces con buena letra. No en plan borrador.

Al terminar la primera frase, te das cuenta de que tienes la mano manchada de tinta. Y ves que se ha emborronado todo lo que has escrito. Pero te da igual, piensas que esa tinta dejará de manchar tu folio. Que se quitará sola.

Terminas de escribir cuando se va tu inspiración. Pero la tinta aún sigue ahí. La tinta ha teñido de fealdad tus ideas. ¿Y ahora qué? No te va a salir una historia igual, porque eso depende del momento. Y ese momento de inspiración ya se ha pasado. Solo puedes esperar, con las manos limpias, a que salga algo parecido.

La mancha que tiñe la historia que estoy escribiendo me está matando. No es de tinta, es de petróleo. Y soy incapaz de borrarla de mi piel. Ojalá pudiera arrancarmela aunque fuese a mordiscos. Porque esa mancha no me está haciendo sufrir a mí, está haciendo sufrir a una persona que desde hace 23 años me quiere incondicionalmente...

Ojalá hubiese estudiado medicina.




Reflexión: ¿Hasta dónde llegarías por ayudar a una persona?

jueves, 27 de enero de 2011

SEPARACIÓN

Yo, despierto:

A las dos de la mañana suena un tintineo acalorado,
el sonido del deseo de rozar el pensamiento deseado.
El cruce de declaraciones contrapuestas en la mente,
la pelea entre sies y noes, el golpe en la mesa, y un dolor ardiente.

La imaginación conduce hoy un cadillac del 88, color rojo pasión.
Disfruta del camino asfaltado por ese dulce sentimiento de admiración.
Se divierte trazando curvas por el tiempo que gasto esperando...
quizás disfrutaría más de tan ansiado viaje si lo hiciera caminando.

Ésta es la hora, el momento justo de la separación.
Mi yo despierto lo resume todo con una canción,
mientras que el maldito y envidiado yo soñador salta de alegría.
Llega su momento, él disfrutará de ésto el resto del día.

Yo, soñando:

Dulce algarabía de lágrimas en la mano de un perdón,
arrebato de sin control, sentimiento de culpa en un ladrón.
Golpe a las puertas del desierto obsesionado en una palma,
grito a pleno pulmón y sólo para mí: ya no soy dueño de la razón,
tienes la culpa del exilio de mis leyes, dictadura del corazón,
te has adueñado de mi fé y de mis deseos... te has adueñado de mi alma.

DULCE DE NOCHE

¿Y cuando vas por la carretera mientras anochece?
Me recuerda al degradado perfil de un rayo de luz,
de la luz que juega al escondite conmigo, mientras amanece.

Vengo de visitar mi pasado, mi futuro y mi presente.
De la isla donde mi familia me ayuda, de donde me grita "ánimo",
vengo disfrutando del desfallecimiento del dia veinte.

No se si he hecho huelga para verlos, o soy un esquirol.
Si he ido a saciar mi sed de agua de mi sangre,
o si he cabalgado con esa excusa por disfrutar otra puesta de sol.

Yo lo único que se es que tengo hambre de estrellas.
No me gusta el rugir del agujero en el estómago de mis deseos,
yo quiero llenar eso con viajes, con silencios, con abrazos, con miradas al cielo... cosas bellas.

sábado, 22 de enero de 2011

ESTADOS DE ÁNIMO

Estoy feliz. No soy feliz. Me explico.

Primavera y Otoño. Las estaciones intermedias. Imaginemos lo que da vida y lo que la quita a estas estaciones. Las flores. Éstas están bonitas en primavera, y se marchitan en otoño. Cuando es mayo, florecen, y se ponen de colores brillantes. Dan colores al campo, e invitan a salir a disfrutar.

Otoño, se distingue por marchitar las flores. Por quitarles el color. Por hacerlas parecer feas. Por desanimar una salida al campo. Por anunciar algo que nos gusta poco, como es el frio. Cambia el estado de las flores. Las flores son flores, y depende del tiempo, están de una forma o de otra.

Vamos a complicar la cosa. Metaforicemos con mis ojos. Mis ojos no dependen de como sean, del color que tengan, o lo sanos que estén. Dependen de lo que ven. Mi ojos están dia a dia deseando, de verdad, deseando, ver estrellas. Yo miro al cielo incluso con la luz del sol, esperando ver estrellas. Mis ojos desean algo.

Cuando consiguen su propósito, mis ojos están contentos. Mis ojos se ponen alegres. Cuando miro la luna, mi cuerpo, gracias a ellos, se convierte. Los escalofrios, sentimientos o sensaciones que recorren mi cuerpo no serian los mismos si fuera un ciego. Mis ojos son la flor que depende del cielo. En la noche es Primavera, y en el dia es Otoño.

En realidad como mejor lo entiendo es pensando que yo entero soy una boca, que estoy feliz cuando te ve... y lo demuestra sonriendo. En resumen, cuando sonrio por tu culpa, estoy feliz.

Reflexión: ¿Debo buscar mi estado de felicidad? O realmente no me doy cuenta de cuando lo estoy...

lunes, 17 de enero de 2011

SUEÑOS

Soñar es hacer realidad tus sueños. Redundante.

Sueño con dormir. Si se hace realidad, sueño con no despertar. Si me despierto sueño con soñar. Si sueño, que no me despierto, amo la realidad.

Sueño con no despertar si duermo, mientras sueño lo que me encanta soñar. Despierto y busco el sueño que sueño no dejar escapar. Escapo de los sueños que no sueño con soñar. Y cuando me despierto, busco ese sueño de verdad.

Sueño que vivo durmiendo. Duermo soñando que lo que sueño, lo vivo despierto. Duermo soñando. Sueño despierto. Duermo despertando ese sueño.

Sueño que controlo. Durmiendo, no controlo. Despierto sueño con no controlar. Controlo para soñar. Sueño para dejarme llevar.

Sueño con soñar que lo que sueño es verdad. Sueño lo que no es verdad. Y si es verdad, sueño con volver atrás. Porque sueño con soñar.

Te sueño.

Reflexión: Si soñar es escapar de la realidad, ¿por qué lo que soñamos, queremos que exista de verdad? Yo creo que... me encanta soñar.

lunes, 10 de enero de 2011

SE LLAMA MADRID

Cuando a los que nos gusta viajar, llega el día antes de una visita a cualquier sitio, empieza a recorrernos por el cuerpo "la cosilla" esa de irnos...

¿Que será la cosilla? Pues todo el mundo diría que son nervios. A mi me da igual el mundo, y cualquier opinión que se quiera convertir en verdad. Voy a pensar en lo siguiente, aunque venga alguien a decirme que es mentira. Porque aunque sea diferente, es mía. Es la cosa que siento yo.

La cosilla es un cúmulo de circunstancias que tu llevas tiempo imaginando. Puede ser que vas a un sitio que te gusta mucho, que vas con tus amigos, que vas a ver a unos amigos, que vas a ver a familia, que vas a ver a una chica, que vas a reencontrarte con ella... cualquier cosa que no tienes día a día, y que quieres que pase con la excusa de ese viaje.

La cosa que nos recorre el cuerpo es la sensación de que dentro de unas cuantas horas, nuestra rutina va a cambiar por completo. Es bonito que pensando nos transportemos a un futuro que está cerca. Nos ponemos a imaginar que estamos en ese sitio. Es increíble que un viaje nos haga felices. Que poder tan grande tiene la imaginación. Que poder tan grande tiene la ciudad sobre mí.

Y cuando estamos allí, se nos pasa el tiempo rapidísimo. Esto significa que ni siquiera nos paramos a pensar en lo que nos está pasando. Que grande sería que vivíesemos todos los días así. Me encantaría salir todos los días de mi casa desconociendo las calles. Aprender cada día lo que me gusta de ella.

También es interesante pensar a qué sitio vamos a llegar. Una ciudad grande, o una playa/montaña. El lugar nos motiva especialmente. Yo creo que cuando vamos por ahí, nos hacemos momentáneamente dueños de esa parcela del mundo. Es como pensar que al ser tu primera vez allí, nadie ha visto lo que hay como lo estás viendo tú. Que tu perspectiva es la primera, o quizás la mejor. Que como la ves tú no la ve nadie. Pero que bonito es pensarlo.

El momento en que sabes que te has enamorado de esa tierra que pisas por primera vez no lo controlas tú. Sólo controlas el momento en que dices, el momento en que eres capaz de transformar en sonido el placer que sientes al pensar en ese lugar. La locura que se adueña de tu interior lucha a muerte contra tu miedo a entregarte a ella.

Ella se llama Madrid.

SABINA

"Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,

al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.

Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes,
dando clases en una academia de cantos de cisne,
Heredé una botella de ron de un clochar moribundo,
yo queria escribir la canción mas bonita del mundo."

sábado, 8 de enero de 2011

REGALO

Muy muy inesperado, me ha llegao el mejor regalo de reyes.

Las navidades constan de diferentes puntos, y cada punto visto de una manera según la persona. Como estoy desganao y no tengo ganas de poner puntos de vista, pasaré directamente a mi punto de vista.

Yo veo las navidades de la siguiente forma: una fiesta religiosa que me parece absurda, pero uso para aprovechar todo lo que pueda a mis familiares juntos. Pocas veces llenas una mesa para una cena con toda la gente que quieres. Cuando digo quieres, hablo de sentimientos involuntarios producidos por la exigencia de las palabras "hermano, tio, abuelo...".
En mis navidades hay 3 partes: Noche Buena, Noche Vieja y... Reyes. Pero no voy a describirlo así. No me apetece.

Voy a metaforizarlo. O a intentarlo. Supongamos un Invierno, un Verano, y un Otoño. El invierno, se caracteriza por el frio. Cuando sientes frio, necesitas abrigo. Algo que te dé calor. Por ejemplo una manta. El verano se caracteriza por el calor, que se aborrece tan fácil, y del que necesitas despejarte... con aire fresco. Y el Otoño es lo que hay en medio de los dos, que nunca sabes como definir. Es una mezcla de los 2.

Éste invierno ha sido triste, porque siempre he ansiado un invierno sin echar de menos mantas. Un invierno completo. Pero bueno, que vas a hacer cuando las mantas se gastan y necesitan ser lavadas o cambiadas, o simplemente dejar de ser usadas. Un invierno pasando frio es una fuente de saber, de la que aprendes a combatir penurias. Una nochebuena sin toda tu familia te enseña a echar de menos.

El verano fue como la última vez. Decidí dedicarselo a la gente con al que más pase tiempo en 2010. Mis amigos. Éste fue cálido y aburrido, pero en la navidad se constituyó por una grácil tarde y una noche graciosa. Este verano fue divertido, aunque no diferente. Me gustó.

Y la parte menos importante, pero que en 2011 se ha convertido en increíble. El otoño. Siempre obviado, y pisoteado. Siempre tratado como un mero puente entre las estaciones importantes. Como un mero trámite. Éste Otoño ha sido INCREÍBLE. Ha sido como una canción nueva que nunca había escuchado. Como un trabajo inesperado. Como el aprobado de una asignatura que no había estudiado. Como una herida que sola se ha curado. Como un truco de cartas que descubres sin haberte dado cuenta. Como una tarde que de lluvia pasa a soleado. Como una noche de estrellas que no habías esperado. Como una sarta de chistes en mitad de una triste tarde de Sábado. Como dar un abrazo a un ser querido sin manos. Como nadar en un lago olvidado. Como escribir un párrafo en la roca de un acantilado. Como convencer a alguien de que lo azul es blanco. Como inventar un idioma que nadie jamás sabrá interpretar. Como levantar la mano saludando a una estrella que jamás te va a responder. Como una hermana que soñabas con conocer.

Reflexión: ¿Merece la pena soñar imposibles?

viernes, 7 de enero de 2011

INSPIRACIÓN

"Brote de creatividad del subconsciente"

¿Cómo, cuándo y por qué nos inspiramos con algo? Supongo que al venir del subconsciente, no podemos adivinarlo. Pero siempre recordamos la última vez que nos pasó y, creemos que así nos podría volver a pasar.

Hay quien con música, y hay quien con películas, o tal vez con libros... o mirando por una ventana. Y hay quien no se inspira con nada. Pero, ésto significa algo.

Veámoslo de la siguiente manera. Tiramos una moneda al aire, y por física, tiene que caer con una cara o con la otra. Apostamos a que cae con la cara, e imaginemos que cae cruz. En realidad no piensas en por qué ha caido cruz, si no, en por qué no ha caido de cara... Ésto significa, que nos empeñamos en ver las cosas de una manera aunque nos cueste trabajo, sabiendo que hay otra forma de verlo.

Ahora volquemos sobre esta plantilla el ejemplo de la inspiración. Todos creemos que podemos sacarla, que haciendo una cosa u otra la llamamos, y el subconsciente no se puede alterar. Hay que dejarlo ser. En todo caso, mirémoslo desde la otra cara.

El subconsciente funciona dando empujones. Es un niño encerrado en una jaula, que desea como nadie expresarse. Solo debemos estar atentos a la retaguardia, y esperar a que llegue un empujón para agarrarlo por el brazo y sacarlo a la luz, aprovechándonos lo máximo posible...

Todos tenemos un niño que, como dice mi amiga, no dejamos que se exprese por verguenza o temor a que nos llamen locos. Ojalá mi locura no se muera nunca.

Reflexión: En nuestra cabeza hay un camino que arde al estar siempre pisado por las mismas ideas. ¿No es mágico que haya viento fresco de vez en cuando?

VUELVO

Interesante. Hoy, probando contraseñas, he dado con la acertada. ¿Será coincidencia o mi subconsciente me ha estado traicionando? Bah...

El caso es que volveré a vomitar aquí mi verborrea incontenible. Graciaaas.