sábado, 22 de enero de 2011

ESTADOS DE ÁNIMO

Estoy feliz. No soy feliz. Me explico.

Primavera y Otoño. Las estaciones intermedias. Imaginemos lo que da vida y lo que la quita a estas estaciones. Las flores. Éstas están bonitas en primavera, y se marchitan en otoño. Cuando es mayo, florecen, y se ponen de colores brillantes. Dan colores al campo, e invitan a salir a disfrutar.

Otoño, se distingue por marchitar las flores. Por quitarles el color. Por hacerlas parecer feas. Por desanimar una salida al campo. Por anunciar algo que nos gusta poco, como es el frio. Cambia el estado de las flores. Las flores son flores, y depende del tiempo, están de una forma o de otra.

Vamos a complicar la cosa. Metaforicemos con mis ojos. Mis ojos no dependen de como sean, del color que tengan, o lo sanos que estén. Dependen de lo que ven. Mi ojos están dia a dia deseando, de verdad, deseando, ver estrellas. Yo miro al cielo incluso con la luz del sol, esperando ver estrellas. Mis ojos desean algo.

Cuando consiguen su propósito, mis ojos están contentos. Mis ojos se ponen alegres. Cuando miro la luna, mi cuerpo, gracias a ellos, se convierte. Los escalofrios, sentimientos o sensaciones que recorren mi cuerpo no serian los mismos si fuera un ciego. Mis ojos son la flor que depende del cielo. En la noche es Primavera, y en el dia es Otoño.

En realidad como mejor lo entiendo es pensando que yo entero soy una boca, que estoy feliz cuando te ve... y lo demuestra sonriendo. En resumen, cuando sonrio por tu culpa, estoy feliz.

Reflexión: ¿Debo buscar mi estado de felicidad? O realmente no me doy cuenta de cuando lo estoy...

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