Yo, despierto:
A las dos de la mañana suena un tintineo acalorado,
el sonido del deseo de rozar el pensamiento deseado.
El cruce de declaraciones contrapuestas en la mente,
la pelea entre sies y noes, el golpe en la mesa, y un dolor ardiente.
La imaginación conduce hoy un cadillac del 88, color rojo pasión.
Disfruta del camino asfaltado por ese dulce sentimiento de admiración.
Se divierte trazando curvas por el tiempo que gasto esperando...
quizás disfrutaría más de tan ansiado viaje si lo hiciera caminando.
Ésta es la hora, el momento justo de la separación.
Mi yo despierto lo resume todo con una canción,
mientras que el maldito y envidiado yo soñador salta de alegría.
Llega su momento, él disfrutará de ésto el resto del día.
Yo, soñando:
Dulce algarabía de lágrimas en la mano de un perdón,
arrebato de sin control, sentimiento de culpa en un ladrón.
Golpe a las puertas del desierto obsesionado en una palma,
grito a pleno pulmón y sólo para mí: ya no soy dueño de la razón,
tienes la culpa del exilio de mis leyes, dictadura del corazón,
te has adueñado de mi fé y de mis deseos... te has adueñado de mi alma.
jueves, 27 de enero de 2011
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mancantao!!! que artista estas exo!
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